Treinta años, alto, delgado, rubio de ojos azules. Es un profesional independiente, que ha estudiado informática y que quiere tener un negocio propio. Su ilusión es constituir una empresa de venta de productos hispanos en Brasil. Profesionalmente tiene las ideas muy claras pero personalmente es un desastre: se interroga continuamente por todo y cuestiona cada día todo lo que hace. Es ciclotímico, pasa de la exaltación a la depresión. Por eso, las ideas de su novia Paula le entusiasman y le irritan al mismo tiempo. Sobre todo, tiene pánico de quedar atrapado en cualquier trampa.